9 de agosto de 2008. Discurso leído en la colocación de la baldosa de Mónica Pinus:
Retazos fue lo que nos dejaron de vos. Imágenes perdidas, diseminadas. Presencias vagas. Muy poco.
Sabíamos tu nombre, Mónica (un nombre hermoso). Sabíamos los nombres de tus padres, nuestros abuelos, León y Jacinta. Sabíamos que tu pelo era castaño, lacio, como el de Ana. Sabíamos también que te accidentaste una vez en un coche. Qué otra vez te balearon en la pierna cuando saliste a pintar paredes. También supimos que llegando a Río, te fueron a buscar y nunca más regresarías. Nunca más te dejarían volver. Muy poco, casi nada nos dejaron de vos. Y al quitarnos tus presencia, no sólo te alejaron de nosotros, sino que nos dejaron impotentes, con bronca, con dolor.