A sus 85 años homenajearon a Josefina Pepa Noia, fundadora de Madres de Plaza de Mayo
En el día de su cumpleaños y organizado por la Dirección de Derechos Humanos de la municipalidad de Avellaneda, se llevó a cabo, ayer jueves, un emotivo reconocimiento por sus 30 años de lucha. Desde octubre de 1976, fecha de la desaparición de su hija Lourdes, Pepa Noia es un ejemplo de coraje y defensa de los derechos humanos.
En la reunión participó Cecilia Devincenti, hija de Azucena Villaflor, vecina de Avellaneda fundadora de Madres y quien fuera secuestrada y arrojada al mar en 1977.
El encuentro se desarrolló en un clima distendido e informal. La conversación con las madres y hermanos de desaparecidos derivó en opiniones sobre la novela televisiva Montecristo, programa que dijeron “pone a los malos y a los buenos en su lugar y genera un espacio de debate en la mesa familiar, algo que es posible por la actual política de derechos humanos y por la resistencia de las madres”.
Secundada por Aida Sarti, otra madre de Plaza de Mayo, Josefina Noia recordó parte de la historia de la organización que integra desde sus inicios, señalando que el contexto de la búsqueda fue lo que las llevó a unirse: “nos encontrábamos en las oficinas estatales y decíamos `¿venís por lo mismo que yo?´, esa frase nos identificaba y nos alertó sobre que éramos muchos los que buscábamos a nuestros hijos o familiares?”.
Por último, antes de recibir un enorme ramo de flores, Noia recalcó que ahora quieren las listas y archivos sobre los desaparecidos, que los militares hasta se han negado a entregar hasta la actualidad.



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